El Neolitico en Siria y Palestina

images El agrupamiento y sedentarización de los grupos mesolíticos natufienses originan el Neolítico. Las casas en fosas circulares, en una segunda fase, se encuentran las primeras experiencias de domesticación de plantas. Elección cuidadosa del lugar de asentamiento para garantizarla subsistencia de una población sedentaria preagrícola con estrategias de alimentación diversificadas. Ocuparon la denominada zona nuclear de los cereales y oasis en zonas más desérticas sin cereales. El natufiese es el punto de partida pero no la primera fase de neolitización.

Desde finales del IX milenio a.C. se extiende por todo el levante una fase preliminar: KHIAMIENSE. Con un utillaje lítico de tradición microlítico-epinatufiense, aparición de las primeras puntas con muesca, tajadores y azuelas taladas del Eufrates medio que revelan un cambio tecnológico. Las estructuras de habitación además de excavadas en el suelo, se construyen tb en superficie. Extensión de poblados muy reducida.
Frente al arte natufiense esencialmente animalístico, en el khiamiense aparecen numerosas figurillas femeninas de caliza.

En el IX a.C. se dieron los primeros pasos de la agricultura en Levante. Aparece en tres regiones el Neolítico PRECERAMICO A (ppn a), con manifestaciones culturales diferentes derivadas del natufiense-khiamiense.

OASIS DE DAMASCO: Poblado de chozas circulares excavadas. Destacan las puntas de flecha con muesca. Cultivo de guisantes y lentejas, no parece un lugar de "invención" de agricultura, sino un asentamiento de poblaciones venidas de fuera.

BAJO VALLE DEL JORDAN: confirma que en el PPN A ya se conocía la agricultura, aparece la cebada en sus inicios de domesticación.

EUFRATES MEDIO: desde el Natufiense, se evoluciona al khiamiense y de este al Mureybetiense, que pertenece al horizonte neolítico precerámico A. su técnica de talla de silex anuncia la del precerámico B. el poblado alcanza las 2/3 has. Agrupamiento apretado de grandes casas circulares y el almacenamiento se traslada a silos exteriores.

Los poblados del PPN A ( Neolítico Arcaico o Neolítico precerámico) son mucho mayores que los asentamientos mesolíticos. Los muertos se entierran dentro del poblado, bajo el suelo de la casa o en un patio (a veces las cabezas separadas del cuerpo). Ni el tamaño de las casas ni los enterramientos muestran diferencias sociales. Aparece obsidiana de Anatolia, indicando relaciones de intercambio. Son abundantes las piedras de moler, recipientes de piedra y aparecen figurillas antropomorfas.

Neolítico PRECERAMICO B: generalización de la agricultura y comienzo de la domesticación de ovicápridos. Importante incremento de la población, se generaliza la practica funeraria de separar la cabeza del resto del cuerpo. Estos se enterraban solos o agrupados debajo del suelo de las habitaciones y el resto del cuerpo en fosas debajo del nivel de la habitación. Predominan las industrias laminares. , Puntas de flecha, la obsidiana de Anatolia es mucho más abundante probando la intensificación de contactos. Recipientes de piedra caliza, yeso y alabastro de gran finura, abundan los objetos de adorno y tb hay figurillas humanas y animales de arcilla.
La expansión del PPN B ( Neolítico Arcaico o Neolítico precerámico) pudo deberse al aumento de población y la necesidad creciente de recursos. La domesticación de ovicápridos supuso un importante elemento económico.

Neolítico CERAMICO A: se introduce la innovación de la cerámica (hacia el 6000ac) en el centro y norte de Levante y unos 500 años después en Palestina. Su fabricación es local y generalizada, poblados similares a los del Neolítico precerámico. Aumentan las herramientas de piedra pulimentada posiblemente para la explotación del bosque y obtención de terrenos arables y pastizales. Los poblados tendían a situarse en pequeñas elevaciones con tierras arables y cerca de recursos de agua. Se cultivaba el trigo, cebada y leguminosas. La oveja, cabra, buey y cerdo eran domésticos.

El aumento de las temperaturas y la sobreexplotación deterioró el medio, explicando el abandono del sur del levante.

Neolítico CERAMICO B: (5000-3750) Aparece la cultura HALAF (Norte de Levante) cerámica con gran variedad de formas y bellamente pintadas y se extendió hacia el oeste alcanzando el mediterráneo hacia el 5000 a.C.

Casas rectilíneas con varias habitaciones, necrópolis fuera del poblado. Intercambios de productos en el ámbito local. Aumento considerable de la población, agricultura y ganadería muy productivas e intenso aprovechamiento del territorio. A comienzos del IV milenio se adoptó una metalurgia de cobre relativamente avanzada, en la fase conocida como calcolítico, el final del Neolítico.

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El Neolítico en Proximo Oriente

El Neolítico en Proximo Oriente El foco inicial del Neolítico occidental lo constituyen las primeras comunidades cultivadoras de trigo y cebada y domesticadoras de ovicápridos. Se inicia en el Levante Mediterráneo (Siria-Palestina-Jordania). También en los rebordes meridionales y orientales de Anatolia y la región montañosa del Zagros, y la meseta Iraní. Se extendió por toda Europa durante unos 4.000 años. Las condiciones ecológicas de hace 8.000 años favorecieron la aparición de la agricultura.

Los primeros asentamientos en poblados: NATUFIENSE. En el Próximo Oriente coincide el comienzo del Holoceno y el del Neolítico. El clima era bastante mas frío y húmedo que el actual con condiciones favorables al establecimiento humano.

La primera agricultura Palestina apareció en el NATUFIENSE.  La sedentarización permitió el aumento de población, cambios en la organización social y la adopción de agricultura y pastoreo. En este proceso, Neolítico ARCAICO O PRECERAMICO A (PPN A) no hay cerámica y aparece en un área limitada.

Neolítico PRECERAMICO B (PPN B, inferior y medio), es la segunda fase (7500-6500) difusión de las nuevas formas de vida hacia el suroeste de Anatolia, en sus momentos finales (6500-5500) y en los comienzos del Neolítico CERAMICO O Neolítico DESARROLLADO, se inicia la gran emigración hacia las costas y el interior.

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Neolitico: El Desarrollo Tecnologico y los Cambios

El desarrollo tecnológico en el Neolítico fue consecuencia de un proceso continuado en el que a los logros anteriores se sumaron aportaciones diversas, motivadas por la adaptación a las nuevas formas de vida y a los recursos. La siembra, recolección, almacenamiento y molienda exigían un material adecuado, así como la construcción de viviendas sólidas, por lo que el utillaje en madera y piedra evolucionó según las necesidades funcionales, haciéndose más especializado y selectivo. Se generalizó el pulimento de la piedra con materias primas muy seleccionadas por su resistencia, operatividad, carácter ornamental y disponibilidad: hachas, azuelas, piedras de moler, etc. en diferentes materiales, con un buen conocimiento de técnicas de talla y abrasión, así como las posibilidades de talla de las diferentes rocas.

El Desarrollo Tecnologico y los Cambios

Evolucionó igualmente el vestido y el adorno, con técnicas de cestería y tejido de fibras de origen vegetal y animal. Existen indicios de tejido de lino (El Fayum, V milenio), trenzado de fibras (Cueva de los Murciélagos, Albuñol, Granada) y calzado de esparto (también en Albuñol). Las representaciones en cerámica, los husos, carretes y pesas de telar se generalizan en el Neolítico medio (un buen ejemplo son los lagos suizos). La cestería está documentada desde el Neolítico precerámico en Nea Nicomenda (Grecia).

La cerámica en el Neolítico:

La cerámica es uno de los logros más importantes del Neolítico, que supone la transformación de la materia sólida en sustancia plástica y, tras una cocción, de nuevo en materia sólida. Con ello se consigue la creación de materiales que pueden colocarse al fuego, con propiedades impermeables, gracias al aprovechamiento de las cualidades de plasticidad y resistencia al fuego de las arcillas.

Las aplicaciones fueron múltiples, desde su uso en la fabricación de silos de almacenamiento y construcción de paredes hasta recipientes, otros utensilios de uso doméstico y elementos de adorno.

La cerámica ofrece numerosas variaciones morfológicas, técnicas y decorativas, siendo además frágil y económica. Sus restos han permitido establecer secuencias evolutivas, clasificadas en horizontes o culturas, permitiendo la identificación de grupos concretos.

Los intercambios: el comercio

La realidad arqueológica parece demostrar que estas primeras civilizaciones sedentarias tuvieron un extenso movimiento de intercambios, gracias a la presencia de objetos en poblados que no son de origen local. La sociedad neolítica empezó a demandar determinados bienes, materias primas y diversos objetos. Lo más probable es que se tratara de intercambios reducidos, facilitados por desplazamientos de grupos o individuos, lo que permitiría el trueque entre diferentes comunidades e intercambio de presentes.

En algunas ocasiones sí parece existir auténticas redes de intercambio de determinadas materias primas de alta demanda, incluso a distancias considerables, como en el caso de la obsidiana, roca volcánica muy escasa, procedente de Anatolia, las Cícladas, las Lípari o Cerdeña. Otras rocas basálticas tuvieron distribución más restringida para la fabricación de hachas o recipientes de lujo. Un caso destacado en el Neolítico peninsular avanzado es el uso de adornos de piedra verde (calaita) en sepulcros de fosa en Cataluña, provenientes de la explotación minera de Can Tintoré (Gavá, Barcelona), con pozos y galerías. A estas comunidades, de organización compleja y estable, cabe atribuirles una actividad comercial de bienes de tipo santuario. No sólo revelan una capacidad técnica extraordinaria en los trabajos de obtención de esta minería (túneles mineros hechos con hachas de piedra) sino en la posterior elaboración de collar, resultando piezas sólo comparables a las halladas en los túmulos bretones.

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Neolitico: La Domesticacion de Plantas y Animales

La producción de alimentos mediante el control de los ciclos de reproducción de animales y plantas, fue la base del cambio de vida del hombre neolítico.

Neolitico: La Domesticacion de Plantas y Animales

Los primeros ganaderos actuaban de forma empírica, como consecuencia de sus propias observaciones sobre el comportamiento de la naturaleza. Para la Paleobotánica, uno de sus objetivos actuales es el interés por conocer el comienzo del uso de plantas cultivadas por el hombre.

Actualmente es posible recuperar numerosos restos vegetales y de microfauna en las excavaciones arqueológicas, mediante el sistema de flotación de las tierras que forman los suelos, y, gracias a ello, se dispone de muchos más restos.

Los estudios carpológicos (del fruto) sobre restos de simientes, que a veces se conservan de forma excepcional en los yacimientos arqueológicos gracias a que fueron sometidos a malteado, permiten definir su carácter silvestre o doméstico.

En cuanto a la domesticación de animales, se ha avanzado mucho con el estudio de las especies originarias salvajes y su distribución geográfica a comienzos del Holoceno, así como la presencia de las primeras especies domésticas en los yacimientos prehistóricos, aunque en muchos ocasiones su determinación plantee problemas difíciles.

Las plantas cultivadas en el Neolítico

El Mediterráneo oriental fue el área natural de origen y manipulación de las primeras plantas cultivadas. La primera fase del proceso es el cultivo de tipo silvestre con semillas recogidas en las áreas de origen. Luego se hace la selección de plantas mutantes, y con la intervención humana se logra la eliminación de los tipos silvestres originales. Tras este proceso, las plantas cultivadas necesitan de la intervención humana para sobrevivir.

Las gramíneas de tipo silvestre antecesoras del trigo y la cebada se desarrollan en zonas del suroeste de Asia.

El primer cereal que se domesticó, el trigo (Triticum monococcum monococcum) procede del trigo silvestre (Triticum boeoticum) que aún crece silvestre en Próximo Oriente, y aparece hacia el 8800 a.C. en los niveles neolíticos de Aswad (Siria). Algo más tarde hay cereales domésticos en Jericó, Gilgal y Netiv Hagdud (Palestina), y en el neolítico de Abu Hureyra, (Siria).

Los cereales son fácilmente almacenables y si se guardaban en condiciones adecuadas pueden conservarse largo tiempo sin perder sus cualidades nutritivas.

Guisantes y lentejas también se cultivaron, aunque en menor medida, desde comienzos de Neolítico.

La cebada aparece también en asentamientos neolíticos del Próximo Oriente y también crece allí silvestre. La lenteja tiene su antecedente silvestre en Europa y Asia Occidental, aparece a fin del IX milenio en Abu Hureyra.

El cultivo del arroz se inició al este de Tailandia (5500 a.C.) y aparece en el 2000 a.C. en el Neolítico del Sur de China. Su antecedente silvestre es originario de las Indias Orientales. El cultivo más importante durante el Neolítico Chino es el mijo.

El maíz, originario de América, en la actualidad no se encuentra en estado silvestre, y era la alimentación básica de las poblaciones precolombinas de Perú y América Central. Tiene un origen controvertido. En Méjico aparece en Tehuacan (6800-5000 a.C.). En América del Sur el maíz más antiguo procede de Ayacucho (6500-5500 a.C.). Pero al parecer en América se cultivaron antes otra plantas como la calabaza, habichuelas y el pimiento desde el 6500 a.C.

El lino, como planta oleaginosa y como fibra textil, también tuvo su importancia, conservándose tejidos sobre arcilla en el Neolítico Precerámico de Jarmo y en El Fayum se han encontrado fragmentos de tejido de lino fechados hacia el 4500 a.C.

Los animales domésticos

La relación del hombre con los animales a lo largo de la Prehistoria es mucho más compleja y depende de las características de cada especie, de sus posibilidades de acercamiento al hombre y de la edad.

La verdadera domesticación supone cambios biológicos en el animal, influye en sus características genéticas produciendo modificaciones taxonómicas y también cambios en la relación del animal con el grupo humano. Los animales vivos se integran en la organización socioeconómica del grupo humano. Cuando el hombre aísla un grupo de animales, da lugar a la consanguinidad, favoreciendo la aparición de genotipos nuevos, seleccionados por él, desaparece la selección natural, y ya no pueden sobrevivir sin él. Da lugar a nuevas razas, y sobre todo, y según las necesidades, da lugar al aprovechamiento por la comunidad humana por su carne, lana, leche o fuerza motriz.

Estudios paleozoológicos han aislado las especies salvajes que dieron lugar a los primeros animales domésticos. La domesticación de las primeras especies (oveja, cabra, cerdo, buey) se da ya en tiempos muy antiguos en Próximo Oriente, donde están los antecesores de la cabra y la oveja, mientras que los del buey y el cerdo se situaban en un hábitat mas extenso en el continente eurasiático.

En el natufiense ocupa un papel importante la gacela, la cabra salvaje y la pesca.

La domesticación del perro está documentada en el Próximo Oriente en el Epipaleolítico de los Zagros y en el natufiense antiguo desde hace unos 13.000 años, a partir del Canis lupus. En Europa es más tardío: Star Carr hace 10.000 años, al igual que en América: Idaho hace 10.400 años.

La cabra parece haber sido el primer animal propiamente doméstico, documentada desde el Neolítico precerámico del Levante, con origen en la cabra salvaje del Próximo Oriente, con hábitat en ambientes rocosos.

El cordero doméstico, procedente del Ovis orientalis, de hábitat menos montañoso, existía ya en el Neolítico en diferentes áreas desde hace unos 8.500 años.

La domesticación del buey doméstico se documenta al final del Neolítico precerámico en Levante hace unos 8.000 años.

El cerdo doméstico, cuyo antecedente es el jabalí, tiene antecedentes de domesticación desde hace unos 8.000 años, mientras que el caballo fue aprovechado mucho más tarde, en las llanuras del mar Negro, hace unos 5.800 años, extendiéndose posteriormente. Procede del Tarpán o del caballo de Przevalski (ambos Equus ferus), especie que a final del Pleistoceno vivía en las estepas de Eurasia, España, China, el Zagros, Turquía y Levante.

 

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Neolitico: La Sedentarizacion y la Organizacion de la Vida social en Poblados

La Sedentarización podría definirse como el agrupamiento de una población reunida por una comunidad de intereses en relación a un territorio o espacio geográfico concreto. Sobre él se sustenta su forma de vida a partir de una instalación permanente. La instalación permanente serviría además como reafirmación de la propiedad de un territorio por parte de una comunidad.

A partir del Neolítico la sedentarización se generaliza, debido a las nuevas técnicas agrícolas y ganaderas, que facilitan al mismo tiempo la posibilidad de agrupamientos mayores de población y organizaciones sociales más complejas, incluso con grupos especializados en cultivos y ganadería estabulada o pastoreo.

Se puede considerar como sedentarización el agrupamiento de una población reunida por una continuidad de intereses en relación a un territorio o espacio geográfico concreto, independientemente de las relaciones de parentesco que puedan unirla. La instalación permanente serviría además como reafirmación de la propiedad de uso de un territorio por parte de una comunidad.

El sedentarismo lleva consigo una nueva organización social y económica, garantizando mejor una propiedad estable y la posibilidad de conservación de excedentes. Cuando los recursos naturales se renuevan por si mismos, pueden darse establecimientos sedentarios arraigados a un ambiente particularmente favorable.

El asentamiento fijo, “poblado” o aldea

Adquiere gran importancia en este período. Es una estructura de hábitat agrupada de varias habitaciones, que se ocupan de forma simultánea, respondiendo a las necesidades del grupo. Se distingue del campamento en que éste es estacional e incluso nómada.

Sobre el 10.000 a.C. aparecen los primeros poblados mesolíticos natufienses, sin agricultura ni ganadería, pero con una gran sedentarización.

En el mesolítico Kebariense las casas son pequeños abrigos circulares parcialmente enterrados en el suelo, con paredes revestidas de piedra y suelos enlosados con hogar excavado en el interior y cubiertas con materiales ligeros.

En la fase siguiente, el Neolítico precerámico (8000 a.C.), los poblados aumentan de superficie (2 o 3 Has.). Casas sin orden aparente, sobre superficie del suelo con armazones de madera y barro, circulares, pero con compartimentos. Más tarde son rectangulares de planta simple de uno o dos niveles, con pequeños espacios de almacenamiento asociados al de la habitación. Cimientos con zócalos de piedra, con una estructura de adobes o tapial, revestida de enlucidos de cal y yeso, techo plano de tierra sobre un armazón de madera y caña.

Hacia el 6000 a.C. de dan los primeros elementos de urbanismo regularizado, a modo de calles y plazas. Casas con planta rectangular con varias habitaciones a veces comunicadas y aglomeraciones cada vez más grandes (10 Has.), pero siguen siendo aldeas. Las ciudades aparecerán 3000 años después, con sus edificios de prestigio y los primeros testimonios administrativos con los documentos escritos.

Europa:

El poblado aparece a mediados del VI milenio, conviviendo con campamentos por largo tiempo de cazadores recolectores, en Karanovo (Bulgaria), que es la única región de Europa donde se han excavado plantas completas de poblados con una organización interna de calles y a veces rodeados de empalizadas. Casas rectangulares (5 o 6 m. de lado), con entramados de pequeños troncos y argamasa de paja y barro.

A mediados del V milenio, en la región de Tesalia (Grecia), casas cuadrangulares, de adobe con zócalos de piedra, con los muros reforzados por los contrafuertes interiores, las llamadas tipo Tsangli.

En la zona mediterránea, destaca el poblado neolítico antiguo con cerámica cardial de Courthezon (Francia) en el 4.650 a.C., con suelos empedrados de cabañas circulares que llegan a los cinco metros de diámetro, junto a otras de 1 m. de diámetro (posibles hogares).

En el área danubiana, en el V milenio existieron grandes construcciones alargadas rectangulares y después trapezoidales, con techo a doble vertiente y cubierta vegetal, sostenido por un fuerte armazón de madera apoyado sobre gruesos postes de madera. Los muros son de entramado de madera y barro y están bordeados al exterior por fosas de desechos de habitación.

En el Neolítico Medio y Reciente ( 3700/3500 a.C.), destacan los ejemplos de la adaptación al medio de las viviendas son las viviendas lacustres de los lagos suizos y del Jura francés en Charavines y Clairvaux.

Organización Social en el Neolítico

El desarrollo urbano y la explosión demográfica provocaron la diferenciación social basada en la especialización de las labores económicas; a partir de este momento, los hombres y mujeres se dividieron según su función en la organización de la aldea. Las habilidades y capacidades técnicas dieron pie a la aparición de los agricultores, los ganaderos, los artesanos, los guerreros, etc. Tardíamente comienza a desarrollarse una precaria actividad metalúrgica presente, tanto en armas como en instrumentos de uso cotidiano; estas primeras manifestaciones de aleación de cuarcita y silex son consideradas un antecedente de la Edad de los Metales.

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